El banco no acepta los efectos comerciales de mis clientes, algunas ideas
En el momento actual son muchas las entidades que están restringiendo enormemente la financiación de circulante a las empresas. La semana pasada, un director de sucursal cuando le preguntaba su cliente que porqué le rechazaba el papel comercial de la que, aparentemente, era una empresa solvente su respuesta fue “¿hasta cuando?”. Evidentemente esta respuesta tiene un cierto componente de psicosis, sin embargo también es cierto que son muchas las empresas que tienen grandes dificultades para atender sus compromisos de pago en tiempo y forma, de tal modo que es sólo cuestión de tiempo el que dejen de ser consideradas solventes, por lo que anticiparse a dicha situación puede ser de vital importancia para garantizar la supervivencia de la empresa. a) Reajuste de la financiación de circulante
Lo más habitual para la financiación de circulante es la utilización de líneas de descuento comercial o anticipo de recibos bancarios y pólizas de crédito. Sin embargo existen otras opciones. Podemos optar por la utilización del factoring sin recurso, esto es, vendemos nuestros créditos a clientes a una entidad bancaria. Evidentemente si originalmente no nos admitía el papel de nuestros clientes cuando nos los compre es muy posible que introduzca una prima de riesgo, coste, muy elevada.
Otra opción, que dependerá de las características de cada empresa, es que a su vez nosotros, la empresa o sus socios, asumamos el riesgo financiero del anticipo de los efectos bancarios que genera la empresa. En este caso lo más sencillo sería la formalización de un préstamo a medio plazo que utilizaríamos como nuestra propia póliza de crédito. De esta forma financiamos el circulante con el préstamo y ponemos en circulación los efectos comerciales en su fecha de vencimiento.
La forma de cálculo de la cuantía del préstamo es sencilla. Pensemos que nosotros vendemos 365 € anuales, que nuestro período de cobro habitual es de 90 días y que todas nuestras ventas se realizan a crédito. En este caso nosotros necesitaremos un préstamo de 91,25 € para con el financiar el 100 % de nuestras ventas a crédito.
Una opción al préstamo sería contratar un aval financiero que a su vez utilizáramos para avalar las operaciones de circulante de la empresa.
Los inconvenientes de esta solución vienen por la parte de las garantías, pues es posible que ni la empresa ni sus socios puedan aportar garantías suficientes para su concesión por parte de la entidad bancaria.
Dentro de este bloque, también se encuentra el recurso más sencillo, retrasar el pago a proveedores, sin embargo este tipo de actuaciones habitualmente no tarda en volverse contra nosotros, pérdida de confianza por parte del proveedor, endurecimiento de la condiciones de compra, etc.
b) Reajuste de los procesos de venta y cobro
El anticipo de efectos comerciales tiene un coste para la empresa que en la actualidad puede situarse, teniendo en cuenta todas las partidas de coste, por encima del 10 % por lo que, en muchos casos, ofrecer descuentos por pronto pago del 10 % contra crédito a 90 días no es nada descabellado.
También podríamos analizar nuestro catálogo de productos centrándonos en aquellos que, por sus características, ofrezcan un menor nivel de coste de producción, de tal modo que el consumo, y por tanto los recursos necesarios para la elaboración del producto, fueran menores, lo que repercutiría en una menor necesidad de financiación de circulante.
Otro aspecto a tener en cuenta es el de las existencias de productos terminados. No son pocos los casos donde las necesidades de financiación de la empresa se encuentran denominadas en stocks de productos terminados. En este caso no estaría de más tratar de venderlos, incluso a precio de coste. Pues si a su precio de mercado no los conseguimos vender y por tanto no nos generan ningún valor es muy posible que encontremos compradores dispuestos a realizar un pago a contado si les ofrecemos un precio claramente ventajoso.
Esta última, es una solución de supervivencia pero hoy en día puede ser más importante superar el momento actual que asumir un moderado nivel de pérdidas.
Conclusión, ante las dificultades financieras de una empresa no cabe más que analizar la situación y buscar soluciones que permitan su supervivencia, pudiéndose llegar a la conclusión de que la mejor opción para ganar la guerra es perder una batalla.
- Publicado por julio a las 15:33
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- Etiquetas: alternativas financieras, descuento comercial, soluciones a la financiación de circulante
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